Hay
un Mago dentro de cada uno de nosotros. Un Mago que lo ve y lo sabe
todo. El Mago está más allá de los contrarios de luz y oscuridad, bien y
mal, placer y dolor. Todo lo que el Mago ve tiene sus raíces en el
mundo invisible. El cuerpo y la mente podrán dormir pero el Mago vela
permanentemente. El Mago posee el secreto de la Inmortalidad.
La
Conciencia del Mago es un campo Omnipresente. Las corrientes de
conocimiento presentes en el campo son Eternas y fluyen para siempre.
En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento. Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de Energía. Cuando dejamos de lado el ego, tenemos acceso a la totalidad de la memoria.
En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento. Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de Energía. Cuando dejamos de lado el ego, tenemos acceso a la totalidad de la memoria.
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La
Sabiduría vive y, por lo tanto, siempre es imprevisible. El orden es
otra cara del caos, el caos es otra cara del orden. La incertidumbre
interior es la puerta hacia la Sabiduría. El aventurero siempre irá
acompañado de la inseguridad, pero aunque tropieza, nunca cae. El orden
humano está hecho de reglas. El orden del Mago no tiene reglas, fluye
con la naturaleza de la vida.
Quienes buscan jamás se extravían
porque el Espíritu los llama constantemente. Quienes buscan reciben
pistas del Mundo Espiritual permanentemente. Las personas corrientes dan
a estas pistas el nombre de coincidencias. Para el Mago las
coincidencias no existen. Cada suceso existe para develar otra capa del
Alma. El Espíritu desea encontrarnos. Para aceptar su invitación,
debemos estar desprotegidos. Al buscar, comencemos por el Corazón. El
Corazón es el Hogar de la Verdad.
Podemos
vivir la Inmortalidad en medio de la mortalidad. El Tiempo y la
Eternidad no son opuestos. Como la Eternidad lo abarca todo, no tiene
contrario. A nivel del ego, luchamos por resolver nuestros problemas.
Para el Espíritu esa lucha es el problema. El Mago es consciente de la
batalla entre el ego y el Espíritu, pero sabe que los dos son inmortales
y no pueden morir. Todos los aspectos de nuestro Yo son Inmortales,
hasta las partes a las cuales juzgamos más duramente.
Los Magos jamás condenan el deseo.
Fue siguiendo sus deseos como se convirtieron en Magos. Todo deseo nace
de un deseo anterior. La cadena del deseo jamás termina. Es la vida
misma. No consideres inútil o equivocado ninguno de tus deseos – algún
día todos se cumplirán. Los deseos son semillas a la espera de la
estación para germinar. De una sola semilla de deseo nacen bosques
completos.
El SENDERO DEL MAGO. DEEPAK CHOPRA.
